En los últimos 10 años, se han producido cambios notables en la forma en la que la gente se dispone a realizar un viaje. Los avisos clasificados y las largas esperas en las agencias de viajes han quedado en el pasado, y hoy, las nuevas tecnologÃas permiten acceder a servicios de alta gama en forma rápida y segura.
A medida que el público se fue adaptando a las innovaciones tecnológicas, el número de sitios de servicios relacionados con viajes y turismo se fue incrementando hasta el punto tal, de convertirse en uno de los pilares del estallido de las puntocom. Muchos pensaron que el auge de la web durarÃa poco tiempo, pero hoy podemos ver que el turismo en Internet, no sólo no se desplomó, sino que aún hoy continúa creciendo.
En los primeros comienzos de la web, cuando no existÃa Google, buscar algo online era una tarea titánica. A mediados de la década del ‘90, sitios como Amadeus y Worldspan, comenzaron a ofrecer reservas a través de sistemas informáticos; ésto que hoy es tan común en aquel tiempo fue casi una revelación. Tiempo después, Ryanair e EasyJet, le permitieron a los clientes acceder a la posibilidad de comprar boletos a través de la web, en forma ágil y a bajo costo.
Al acceder a un servicio de gestión online, el cliente puede realizar sus compras en forma directa, eliminando al intermediario, y puede explorar la web buscando la forma de disfrutar de lugares a los que incluso ni siquiera habÃa oÃdo nombrar jamás. Por otro lado, gracias a la web, las empresas pueden acceder a una cantidad de público antes impensada, abriendo las puertas a la dinamización de las tarifas y la personalización de los precios individuales siguiendo las oscilaciones en la demanda del mercado.








